Garbanzos Cocidos Ecológicos

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Nuestros garbanzos cocidos ecológicos proceden de cultivos 100% naturales, donde se respeta el ritmo de la tierra y se prescinde completamente de pesticidas, herbicidas y fertilizantes químicos.

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Descripción

Nuestros garbanzos cocidos ecológicos proceden de cultivos 100% naturales, donde se respeta el ritmo de la tierra y se prescinde completamente de pesticidas, herbicidas y fertilizantes químicos. Este enfoque garantiza un producto más limpio, sostenible y alineado con una alimentación consciente.

Una vez recolectados, los garbanzos se cocinan cuidadosamente para conservar su textura suave y su sabor auténtico, sin aditivos innecesarios. El resultado es una legumbre lista para consumir, nutritiva y versátil, perfecta para platos tradicionales como cocidos o ensaladas, así como para recetas más actuales.

Ricos en proteínas vegetales, fibra y minerales esenciales, son una opción ideal para quienes buscan una alimentación equilibrada sin renunciar a la calidad ni al origen natural del producto.

Elegir nuestros garbanzos ecológicos es apostar por lo esencial: producto honesto, sabor real y respeto por el entorno.

Valor Nutricional

El valor nutricional del aceite de oliva por cada 100 gramos puede variar ligeramente según la variedad y el método de producción, pero aquí hay una estimación general basada en el aceite de oliva virgen extra, que es una de las formas más comunes y valoradas:

  • Calorías: Aproximadamente 884 calorías.
  • Grasas totales: Alrededor de 100 gramos.
    • Grasas saturadas: Cerca de 14 gramos.
    • Grasas monoinsaturadas (principalmente ácido oleico): Alrededor de 73 gramos.
    • Grasas poliinsaturadas: Alrededor de 11 gramos.
  • No contiene colesterol ni sodio.
  • Contiene pequeñas cantidades de vitamina E (aproximadamente 14 mg) y vitamina K.

Conservación

Para conservar adecuadamente el aceite de oliva y mantener su calidad y frescura, aquí hay algunas pautas importantes:

  1. Almacenamiento en un lugar fresco y oscuro: El aceite de oliva debe almacenarse en un lugar fresco, alejado de la luz directa del sol y del calor. La luz y el calor pueden causar oxidación y deterioro del aceite, lo que afecta su sabor y calidad.
  2. Recipientes opacos y herméticos: Es mejor almacenar el aceite de oliva en recipientes de vidrio oscuro o metalizado, ya que esto ayuda a protegerlo de la luz. Además, asegúrese de que el recipiente esté bien cerrado para evitar la exposición al aire, lo que también puede causar oxidación.
  3. Evitar cambios de temperatura: El aceite de oliva debe mantenerse a una temperatura estable. Los cambios bruscos de temperatura pueden afectar su calidad. Evite almacenar el aceite cerca de fuentes de calor como estufas o radiadores.
  4. Consumo en un plazo razonable: Aunque el aceite de oliva tiene una vida útil prolongada, es mejor consumirlo dentro de un período razonable después de abrirlo, generalmente dentro de los 6 a 12 meses, para garantizar la frescura y el sabor óptimos.
  5. Evitar la contaminación: Para evitar la contaminación, es importante utilizar utensilios limpios al manipular el aceite de oliva y evitar verterlo de nuevo en el recipiente original después de su uso.